CUENTOS POR CALLEJAS

Hay base en la realidad y/o en la ficción en todo cuanto opino y/o narro.

BIENVENIDOS SEÁIS, VISITANTES.
Mostrando entradas con la etiqueta OPINIONES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta OPINIONES. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de octubre de 2016

DOCE DE OCTUBRE, OTRA VEZ




Llegado el día 12 de Octubre tendré ocasión de leer en la Internet una retahíla de insultos desde diversos países, referentes al descubrimiento, conquista y colonización de América por parte de España.

No voy a dar ahora datos de historiadores que de forma científica (como Arnold Toynbee) demuestran las excelencias -y los errores- de dicha colonización. Lo que quiero recalcar es algo que pasa a veces inadvertido; algo como la evangelización de América.

La predicación del cristianismo fue la verdadera herramienta de difusión cultural occidental y europea para los pueblos que la recibieron. Hay que tener en cuenta que a la enseñanza de la religión le acompañaba el aprendizaje de otra lengua, la alfabetización, la adquisición de técnicas, oficios y conocimientos científicos.

Recordemos, por ejemplo, a Fray Junípero Serra, enseñando a los indios pames, de Sierra Gorda, en México, la agricultura, la ganadería y ¡el valor del dinero! Así sus amigos amerindios no serían engañados en sus transacciones comerciales.

Acordémonos asimismo del Obispo de México y el proyecto de implantar la Utopía de Tomás Moro, aunque la cosa no llegase al éxito deseado.

Fantástica fue la creación en Paraguay por los jesuitas de una especie de comuna donde se combinaba lo cívico, social y laboral. No tengo toda la información que esto merece, pero la que obtuve me dejó asombrado.

Imaginen una pequeña población con una magnífica arquitectura, donde unos centenares o miles de personas se dedicaban a la agricultura y otros oficios, cuyas ganancias se distribuían entre todos, y disponían de escuela y asistencia sanitaria, así como de una forma de autogobierno democrático.

Anécdota curiosa: cuando iban a trabajar al campo estaban acompañados de una orquestina ambulante para amenizarles la jornada.

Naturalmente esto se hizo para los indígenas; nada que ver con colonos europeos. No sé si los kibbutzim israelíes que aparecieron siglos después serían comparables con este poblado paraguayo, pero es evidente que lo de los misioneros jesuitas fue exitoso, ya que fuerzas políticas y capitalistas se esforzaron en hacerlo desaparecer.

Por otra parte, misioneros anónimos recorrieron las Américas desde Canadá hasta Patagonia. Es fácil pasear con la vista por el mapa por las inmensas extensiones de América del Norte, con 24.200000 kilómetros cuadrados, y los 17.800000 kilómetros cuadrados del Sur. Mas reflexionemos acerca de los hombres que, impulsados por un ideal espiritual, entregaron sus esfuerzos y sus vidas a la causa de la evangelización. ¡Cuántos huesos marcaron el paso de aquellos héroes cuya única ambición era anunciar la doctrina de Cristo!

Seamos o no creyentes, admiremos la fuerza de un noble ideal que no tiene parangón en la Historia de la Humanidad.

Esta inmensa hazaña del espíritu es una cosa insoportable para anglosajones y otros que tratan de ocultar el heroísmo misionero e incluso ridiculizarlo.

Recuerdo un reportaje realizado en USA en el cual se hablaba del disparate que supuso intentar apartar de sus creencias ancestrales a los llamados nativos americanos.

Me pregunto si conquistadores ingleses, por denominarlos así, habrían permitido los espantosos sacrificios humanos de aztecas e incas como permitieron la quema de viudas en gran parte de lo que hoy conocemos como India. Lo importante era forzar a sus habitantes a consumir manufacturas británicas. Lo demás eran pamplinas.

Revisemos las Leyes de Indias (Occidentales), y extraigamos nuestras propias conclusiones.

domingo, 24 de abril de 2016

MÁS HISTORIA



Llevo tiempo observando un cambio notable en los historiadores españoles y extranjeros en general.

Me refiero a sus actitudes cuestionando viejos relatos que ahora son revisados en un intento de objetividad, cosa difícil realmente, pies la Historia en cada país trata de ensalzar lo bueno y evitar lo malo. Ha sido, y todavía lo es, un medio propagandístico que ahora choca con la escrupulosidad de historiadores que intentan actuar de modo científico; como digo arriba, objetivamente.

¿Pero es posible esto?

Es posible hasta cierto punto. Sugiero que el lector inteligente se sitúe también en la época de los hechos que pretende examinar; que trate de comprender la mentalidad de sus gentes, las circunstancias sociales, hasta el clima que imperaba en la época.

Opino que la lectura de la Historia se está convirtiendo en una actividad apasionante, no como yo la leía en mi infancia, con una larga lista de fechas, batallas y coronaciones que resultaba una pesada cronología intercalando las glorias correspondientes.

Naturalmente la cronología tiene su importancia, no sea que se confunda la Edad de Piedra con las pedradas que lanzaban los honderos baleares, por ejemplo.

Hace tiempo que veo un aumento de de la literatura histórica y de ficción basada en hechos históricos, así como cine y televisión, lo cual considero de gran importancia cultural, sobre todo para nosotros los españoles, para quienes parece que nuestro país está recién inaugurado, como dijo una observadora extranjera.

Conocer la verdad, o lo que más se aproxime a ella, es preciso para analizar nuestro mundo actual y poder obrar en consecuencia.

Sobre todo para los políticos que dan la impresión de haber salido de la escuela primaria.

viernes, 1 de abril de 2016

SABIDURÍA CON HÁBITO



Una monja de Siria, Agnés Mariam de la Cruz es una persona de rara inteligencia que por no militar en política resulta de lo más creíble en su análisis de los hechos acaecidos en Oriente Medio.

Su conocimiento, su talento, su ausencia de extremismos, la hace informante idónea del panorama de su país y de sus vecinos. Posee la facultad de aclarar situaciones sin dar nombres, por lo que su sutileza la hace más atrayente y su discurso no cansa.

No obstante, hablando de las crueldades y disparates cometidos en Oriente Medio y otros lugares refirió las palabras pronunciadas por la funcionaria usamericana Madeleine Albright, quien dijo que la muerte de 500000 niños en Iraq estaba justificada como un mal necesario. Los de USA llaman a esto daños colaterales o algo así.

Si pensamientos como ese son comunes a los dirigentes del país norteamericano, temblemos ante los inconmensurables desatinos que nos preparan para el futuro.

domingo, 20 de marzo de 2016

USA VERSUS CUBA




De las necedades que ahora- y siempre- se dicen sobre Cuba leo que, si bien van a mejorar las condiciones de vida de ese país, qué va a pasar con las libertades de sus ciudadanos.

Eso de la carencia de libertad es un estribillo con el que siempre se acusa a esa república. En primer lugar, hace años ya que se hizo un referéndum acerca de si el pueblo quería o no un sistema socialista.

La ciudadanía tuvo la libertad de decir .

En segundo lugar, la gente podía practicar la religión que deseara, lo cual en un país tan espiritual como Cuba es muy importante.

En tercer lugar, nadie podría considerarse prisionero en la Isla, pues todo el que quisiera ha podido emigrar.

En cuarto lugar, todo el mundo puede opinar sobre el Gobierno, y hasta se permiten que ideas políticas diferentes se dejen oír.

Lo que no se permite es que actos subversivos o violentos atenten contra el Estado, como sucede en cualquier nación civilizada del mundo.

Como colofón a estas aseveraciones, repetiré lo que dijo un clérigo católico: "El socialismo es un sistema económico, no una religión ni una filosofía". Creo que es la definición más clara y sencilla.

¿Qué induce a esa hostilidad por parte de USA hacia el pequeño e inofensivo país de las Antillas?

Yo creo que es la insoportable superioridad en lo que se refiere a los logros sociales, en contraste con la jungla de Norteamérica.

Como dijese el escritor Henry Miller: "Los Estados Unidos son una pesadilla con aire acondicionado".

miércoles, 17 de febrero de 2016

SE BUSCA PRESIDENTE



Es la primera vez en nuestra vida que los españoles nos vemos sin mandamás en el nuevo gobierno elegido el 20 de diciembre de 2015.

Hay gente preocupada, como si nos hubiésemos quedado huérfanos y ahora no tuviésemos una mano donde agarrarnos para poder caminar.

Contemplo con una sonrisa tantos debates, suposiciones, cálculos y profecías sobre quién pudiese ocupar el sillón presidencial. La cosa casi resulta cómica; hasta hay gente que siente nostalgia por la Dictadura, porque entonces siempre mandaba el mismo... hasta que se murió.

Recuerdo que cuando en Madrid estaba estudiando el bachillerato, hace muchos años, mi padre me comentaba, mostrándome el diario ABC, que en Italia no habían podido ponerse de acuerdo para elegir presidente. Habían pasado meses y así estaban. Podría parecer que ese país se encontraba desorganizado, sumido en un caos. Pero no. Italia seguía funcionando y prosperando. Parecía como un milagro, mas era el resultado de una larga historia en la que unos reinos y estados habían funcionado en la Península Itálica, cada uno por su cuenta y se las habían arreglado sin un poder central. De modo que presidente más o menos no paralizaba el país.

Aquí en España es otra cosa, pero al fin y al cabo tenemos solución. Verán, en el Código Canónico se contempla, o se contemplaba, que no sé si actualmente tiene vigencia, que en caso de no lograr un Papa entre el Colegio Cardenalicio era elegible cualquier cristiano de conducta intachable, aunque no estuviese ordenado en ninguno de los niveles eclesiásticos.

Pues bien, yo digo que acá se podría elegir como presidente a cualquier ciudadano, con tal de que fuese buena persona. ¿A Perico de los Palotes? Pues sí, porque no hace falta mucha sabiduría, créanme.

Bastaría que no fuese un analfabeto. Una vez nombrado se sentaría frente a la mesa de su despacho y daría el visto bueno a las instrucciones recibidas de la Unión Europea en lo relativo a economía, asuntos sociales, etc., etc.

En cuanto a relaciones exteriores se obedecería lo que dijese USA a través de la OTAN, que para eso somos satélites.

¿Ven qué fácil? Pues ya está.

lunes, 15 de febrero de 2016

NUEVA CONSTITUCIÓN




Ya hay algún tipo por ahí que dice que sería conveniente redactar una nueva Constitución, o, al menos, reformar a fondo la que tenemos, que para el caso es lo mismo.

Somos un país prolífico en eso de fabricar Constituciones. Desde la de 1812 se han hecho nueve, hasta la de 1978, la cual, por lo visto, se está volviendo obsoleta. Ya han pasado casi 38 años, y eso viene a superar los 18 años de media, que, según mis cálculos, corresponde a cada Constitución.

Ahora, si hacen otra, habrá que poner una serie de nobles propósitos, y que sean muchos para ver si se cumplen algunos.

¿Hemos repasado los españoles todos los capítulos de la de 1978? Apostaría a que la mayor parte ni la leyó cuando iba a entrar en vigor en el 78.

No obstante "¡Viva La Pepa!"

lunes, 1 de febrero de 2016

BOMBAS ATÓMICAS



Menuda se ha liado con la prueba de una bomba de hidrógeno que dicen ha realizado Corea del Norte.

Se ve que a los del sórdido club nuclear no les gusta nada que haya quienes puedan tener su propio artefacto infernal, pues a tan selecto círculo les disminuye su capacidad de influencia universal.

Hemos entrado en el siglo XXI como una prolongación del XX, al que llamo el siglo de los locos. Seguimos con la Guerra Fría, seguimos con los disparates de las guerras coloniales, aunque se disfracen con otros nombres, y seguimos con otras chifladuras que no se va a relacionar ahora.

Pero ateniéndonos a lo que me impulsa a escribir estas letras es preciso resaltar el peligro de esa espada de Damocles que pende sobre nuestras cabezas.

Una guerra "local" como la que podría producirse entre India y Paquistán utilizando armas nucleares ocasionaría una hecatombe en la mitad del continente asiático, con repercusiones en el resto del planeta.

No olvidemos que una explosión nuclear tiene dos vertientes: la de la fuerza dinámica destructora y la radiactividad que es esa atmósfera mortal que destruye todo lo orgánico, todo lo que es vida, y toda esperanza por mucho tiempo, tal vez por varias generaciones.

Esa capacidad que tenemos los hombres para aniquilarnos mutuamente ha dado lugar a la invención del armamento atómico, maldita invención que hará sonreír al mismísimo Diablo.

Sé que muchos me dirán que lo que escribo aquí ya lo sabían hace tiempo. "¿Y qué vamos a hacer? No tenemos poder para impedirlo."

Decía el escritor Wallace Watless que el humano es un mundo de pensamientos, y con ellos podemos construir nuestra existencia.

¿Estaba en lo cierto nuestro escritor? Yo creo que sí, creo que la mente tiene un potencial inmenso que llamaría divino si lo aplicamos a lo positivo, al bien, al auténtico progreso.

Supongamos que varios miles de millones de los hombres y las mujeres que habitan la Tierra pusieran de forma constante sus pensamientos en la consecución de la paz y del desarme atómico. Creo sinceramente que habría logros espectaculares.

¿Y si lo intentamos aunque sean solo unos cuantos millones?

sábado, 31 de octubre de 2015

REY Y GLORIA



En mis tiempos juveniles los libros de Historia nos decían lo importantes que habían sido algunos países por los reyes que los habían gobernado. Semejante falacia aún se mantiene en nuestros días y he aquí que series de televisión nos han deleitado con relatos como el de "Isabel", y ahora nos hablan de Carlos V, o sea, Carlos I.

He dicho que nos han deleitado, pero no nos han convencido. Esto es, que la versión dramática es muy buena y los actores excelentes. Pero si lo que buscamos es la verdadera historia, la realidad de los hechos y personajes es otra cosa.

El caso de Carlos I es que ese hombre tuvo la inmensa fortuna de heredar un Reino como el de España. Su reinado comenzó con la eliminación de los comuneros, esa institución de libertad que supondría una limitación al absolutismo del Rey. ¿Se habría atrevido a tal acción en Alemania? Seguro que no, pero sucedió en España, país que le fue leal desde el principio, y cuyo pueblo creyó que el derecho divino de los reyes era lo más importante.

Carlos reinó un país que llegó a ser grande y glorioso, pero ¿fue obra suya? De ninguna manera.

La grandeza que se le atribuye fue obra de esa gente magnífica que lo cubrió de gloria con sus hazañas.

Los valerosos y sufridos soldados de sus ejércitos que pusieron en jaque a sus enemigos, los navegantes que abrieron el mundo para Europa, los conquistadores y exploradores de América desde Canadá hasta la Patagonia, etc., etc.

Carlos I, como casi todos los Monarcas de su época era una mezcla de refinamiento y barbarie.

Comer y fornicar eran muy de su agrado, así como llevar a cabo guerras absurdas que dejaron a España en la bancarrota. Lo que robaban los ingleses bien que ellos lo supieron aprovechar.

Me imagino que para Carlos I gobernar España era como jugar una partida de ajedrez. Él dijo en una ocasión que "los españoles que parecen locos... y son locos".

Locos heroicos, diría yo.



jueves, 17 de septiembre de 2015

ANUNCIOS




Ojeo el periódico casi cada día y , tal vez, mejor no lo hiciese tanto para no cabrearme.

Así que los mandamases de nuestro Gobierno y otras autoridades financieras nos dicen que va avanzando España y que superamos a otros países de Europa.

¡Pues qué bien! Y sigo pasando páginas y leo que 1.800000 parados ya no reciben prestación alguna. Los parados son cuatro millones.

Otra página: 10 personas se quitan la vida en España cada día. ¿Cómo es posible en este mundo "feliz"?

Anuncios por palabras: Cuatro ofertas de empleo y ochenta y cuatro ofertas de putas.

Esto sí que deprime. Yo no desprecio al gremio del puterío; al contrario, me parece que esas chicas son dignas de compasión y que a la mayoría las han empujado a ese mundo circunstancias trágicas de la vida. Aún peor, algunas son explotadas por chulos o mafiosos, con lo que encontraríamos casos de esclavitud.

Menos mal que esta tarde tenemos un "emocionante" partido de fútbol. Para eso está el opio del pueblo ¿no?

lunes, 3 de agosto de 2015

HISTORIA E HISTORIAS



"La Historia es maestra de la vida". Esta frase-que es también consejo-de Cervantes me impulsa a buscar hechos pasados que puedan ser la clave del presente y del futuro.

En principio, podría pensarse que es así en base a creernos lo que nos cuentan los historiadores... ¡Ah! Lo que nos cuentan. Es decir, fijémonos en la diferencia entre historia y cuento. En la sutileza de nuestra lengua la historia es una cosa y el cuento es otra. Y aún más "contar historias", con lo cual podría sugerirse una fantasía literaria. Bien, no quiero enrollarme, como vulgarmente se dice, pero me ha venido a la mente porque hace tiempo que narrar falsedades es juego común, supongo, en todos los países, y no es cosa de ahora, sino que viene de antiguo.

Y heme aquí, como un detective aficionado husmeando en las bibliotecas, tratando de dar con las verdades o, al menos, lo que más se parece a ello.

¿Y cómo se olfatean las verdades históricas? Hay que echarle paciencia a la búsqueda, hay que reflexionar sobre lo que se lee, hay que apoyarse en la documentación que se cita, y hay que usar un poco la psicología. Algo más que hacer queda, pero ya hablaremos en otra ocasión.

Para lo que hoy quería comentar citaré al autor francés Jean Sevillia, al que desconocía hata que el polvo que ocultaba su nombre en un libro se dispersó con la acción de mis soplidos y estornudos.

Algunos excelentes libros quedan en el olvido y la indiferencia, pero son como héroes anónimos que nos dan la sorpresa de lo desconocido.

Como el día 14 del pasado mes de julio era la fiesta nacional de Francia, he aquí que el reciente descubrimiento del citado autor fue muy oportuno para mi búsqueda de la verdad.

Resulta que el señor Sevillia, periodista de profesión, es también un hábil y concienzudo investigador de la Historia de su país con la honradez del científico que se atiene a la realidad de los hechos, y no a las fantasías de la propaganda oportunista.

Cuando estudiaba el Bachillerato creía que la Revolución Francesa fue un hito que inició la transformación de la sociedad europea e influyó en el resto del mundo.

Lo que nos creíamos principalmente era que el pueblo llano, los humildes, los trabajadores, hartos de los abusos de la Monarquía y de los aristócratas se sublevaron para construir un país más justo.

Pues yo ya había oído en alguna ocasión que aquella había sido una revolución burguesa.

La tal Revolución no tenía por qué haber sido tan sangrienta, pues Sevillia cuenta que hubo de 200000 a 300000 muertos.

Lo de la guillotina ya fue más civilizado, ya que se podían contabilizar mejor las cabezas cortadas. Y he aquí la sorpresa: el 31% fueron obreros y artesanos, el 28% campesinos, el 20% comerciantes, el 9% aristócratas y el 7% clérigos.

Alguien llegó a decir si aquella fue una revolución del pueblo o contra el pueblo.

Ya hemos visto, así,  otra versión de la gloriosa Revolución Francesa iniciada en 1789. Habría más que decir sobre todo esto, mas lo dejaremos para otro momento.


martes, 28 de julio de 2015

CORDOVA



Cuando estaba en el Bachillerato se nos decía que en el siglo XVIII España se encontraba en decadencia, posiblemente porque Carlos III, "un rey mediocre", nos decían, estaba al mando.

Pues el caso es que en aquel siglo era nuestro país todavía una potencia de mucho peso, para disgusto de los ingleses, que empezaban a construir su Imperio a base, sobre todo, de los mordiscos dados a Portugal y España.

En el siglo citado los navegantes hispanos ya habían recorrido prácticamente las dos costas de Norteamérica, pero un Gobernador de California decidió establecer alguna colonia en la lejana y casi despoblada Alaska.

No sé lo que pensaron los rusos, que eran los dueños de aquel territorio por entonces, pero supongo que no lo consideraban de gran valor.

Así que en la costa del Golfo de Alaska se fundaron dos establecimientos llamados Valdez y... ¡Córdova! Lo pongo con admiración por la sorpresa que me produjo ese nombre entrañable en un sitio tan lejano.

Existen otras "Córdobas" en América, pero ésta de la que hablamos es la más septentrional... y fría.

¡Qué contraste entre nuestro tórrido verano y el delicioso estío de la hermana alaskeña! Sobre todo, destaca que luzca su bello nombre cerca del Círculo Polar Ártico.

Por si pilotan un barco o un avión ahí van las coordenadas de Cordova: 60 grados 33 minutos latitud Norte, 145 grados 46 minutos longitud Oeste.

Otro modo de llegar es ir desde Anchorage hacia el Sudeste un poco, o sea, abajo a la derecha.

domingo, 5 de julio de 2015

EL SIGLO DE LOS LOCOS




Hace varias semanas comenté el horror del siglo XX, que parecía como un inicio del Apocalipsis. Tal vez haya sido el más sangriento de la Edad Contemporáneo.

Repasémoslo sucintamente: la Guerra de los Bóers en África del Sur, la guerra ruso-japonesa, la Primera Guerra Mundial, la revolución irlandesa contra Gran Bretaña, la Guerra Civil en España, la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea, las guerras por la independencia de las colonias, la Guerra del Vietnam... y algunas más que ahora no recuerdo.

Para mí que el XX es el Siglo de los Locos; no merece otro calificativo. ¿Hemos aprendido algo? Me temo que no mucho.

Así que el otro día, para hallar algo de luz y consuelo repasé alguna lectura de filósofos del pasado siglo. Di con unas páginas de Ortega y Gasset, quien decía: "El pacifismo está perdido y se convierte en nula beatería si no tiene presente que la guerra es una genial y formidable técnica de vida y para la vida."

Casi me caí de la silla. ¿Cómo es posible que nuestro ilustre pensador dijera algo así? Él, que fue contemporáneo de las dos conflagraciones mundiales y de la Guerra Civil española, quizás, para comprenderlo, tuviese que recurrir a otra frase suya: "Llevamos la inteligencia prendida con un alfiler. O dicho de otra manera: el más inteligente lo es... a ratos".

Yo digo, entonces, que entre tantos sabios hay más de uno que está chiflado.

sábado, 11 de abril de 2015

SIGLO XX


Desde el año pasado, 2014, he visto cómo se han incrementado los reportajes sobre la Primera Guerra Mundial, por aquello del aniversario-centenario del inicio de aquella guerra a la vez que también he contemplado información visual de la Segunda.

Ya de niño tuve ocasión de hojear libros acerca de los dos conflictos mundiales, cuyos textos iban acompañados de numerosas fotografías.

Aquello me parecía de lo más interesante y era para mí como relatos heroicos que mostraban la valentía y el sacrificio de tantos hombres que lucharon por sus ideales. Años después, bastantes, ese pensamiento de lo ideal y del heroísmo se fueron difuminando. Acepto y admiro que hubiese hombres y mujeres empujados con su valor a la defensa o consecución de sus ideales. Pero fueron los menos.

La mayoría eran borregos al matadero, gente común obligada por los políticos a ir a la guerra para satisfacer la soberbia, la vanidad o la locura que los hacían despreciar la vida humana.

Las imágenes tan impresionantes que la cinematografía nos ofrece de las dos guerras obligan a reflexionar. Nunca mejor dicho aquello de que "una imagen vale más que cien o que mil palabras".

¡Cuánta ciencia! ¡Cuánta tecnología al servicio de la muerte! Sesudos científicos que lograron asfixiar a miles de soldados, inteligentes ingenieros que mejoraron las armas de fuego para matar en pocos minutos a centenares de hombres, maravillosos aviones con su cargamento de muerte y, como colofón, como guinda al siniestro pastel, las dos bombas atómicas que acabaron con la guerra del Japón.

Yo diría que el siglo XX fue un siglo maldito. Alguien dijo que era la primera parte del Apocalipsis.

Como soy optimista recordaré lo que dice el filósofo Eckhart Tolle: "El sufrimiento tiene el propósito de evolucionar la conciencia".

sábado, 10 de enero de 2015

CARTA AL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS

                                                                                                                                                                       

                                                                                                                                                                                                                     
                                                                       Málaga, España                                                            
                                                           
                                                                          10/01/2015

Señor Barack Hussein Obama, Presidente de los Estados Unidos de América del Norte

Washington


Estimado señor Presidente:


Es de agradecer su decisión de reanudar relaciones diplomáticas con Cuba y levantar el bloqueo que pesa sobre esa Isla, que, por ser excesivo, merece ser corregido tras tantos años de duración.


Sabemos que en su país existe cierta oposición a este proyecto, por lo que las acciones emprendidas por usted son dignas de aplauso. Hay que recordar que cuando existía la Unión Soviética nadie se hubiese atrevido a bloquear a Rusia ni a ningún país de aquel grupo político. Al contrario, todos los países deseaban tener relaciones comerciales y toda clase de colaboración económica que, indiscutiblemente, contribuyeron a la estabilidad de las naciones. ¿Por qué entonces se trató de ahogar a la pequeña y resistente nación del Caribe?


Ahora permítame pedirle que usted proponga que el Gobierno de EE.UU. conceda una indemnización por los daños producidos por el embargo y el bloqueo a Cuba. Estoy seguro de que ese gesto provocaría una respuesta de admiración en todo el mundo civilizado.

Agradeciendo su atención le saluda cordialmente,

Federico Pesín y Tévar

sábado, 1 de noviembre de 2014

LOS ECONOMISTAS Y EL NEOLIBERALISMO



Hace poco se reunieron 18 premios Nobel en la ciudad alemana de Lindau, en el estado federado de Baviera.

Cuando Alfred Nobel instituyó los premios que llevan su nombre no figuraba el de Economía. Este se añadió mucho después y dudo que el famoso inventor lo hubiera considerado oportuno.

Recordemos esta frase que alguien dijo con tanta guasa: "Un economista es un tipo que explicará mañana por qué lo que predijo ayer no se ha cumplido hoy". Suena chusco, pero es bastante cierto lo que en definitiva sabemos, y es que la economía es la menos exacta de las ciencias.

Digo yo que es algo empírico que a base de experimentos se van encontrando soluciones. Bueno, algunas soluciones solamente a la vista de los resultados. Pensemos lo que hervirán los cerebros de esos ilustres dieciocho premios Nobel , pero si leen, como yo leo, algunas de sus declaraciones, pueden quedarse a dos velas, como suele decirse.

Algunos, no obstante, dicen cosas sensatas que podemos comprender, mas pocos son los que coinciden en las mismas aseveraciones, con lo que al final nos vemos rascándonos la cabeza inmersos en un mar de dudas.

Reconozco que soy torpe e ignorante, pero me consuelan las palabras de Angela Merkel: "¿Por qué los economistas lo han hecho tan mal a la hora de predecir la realidad?"

Este rapapolvo de Doña Angela tal vez le haya atragantado la salchicha o hecho escupir la cerveza a más de uno de los sabios reunidos en Lindau. Lo digo por eso de estar en Baviera, claro, que a lo mejor no comían o bebían lo que he dicho, pero ustedes ya me comprenden.

Soy de la opinión de que si no nos dan las recetas adecuadas, las deduzcamos observando los síntomas. Estoy seguro, queridos lectores, que viendo los males que nos asedian encontrarán los antídotos adecuados.

Por ello, permítaseme relacionar lo compendiado por el ilustre catedrático Juan José Tamayo, que resulta triste y deprimente pero necesario para conocer la enfermedad. Es como sigue:

-- No puedes resistirte a la innovación tecnológica. Deberás innovar constantemente para reducir gastos y mano de obra.

-- Liberalizar los mercados, renunciando a la protección de las economías nacionales.

-- Transferirás todo el poder al Mercado, y las autoridades políticas serán meras ejecutoras de las órdenes del mercado.

-- Tenderás a eliminar cualquier forma de propiedad pública, dejando el gobierno de la sociedad en manos de empresas privadas.

-- Deberás llegar a ser el más fuerte si quieres sobrevivir en medio d ela brutal competitividad actual.

-- Renunciarás a defender la justicia social, superstición estéril, y a practicar el altruismo, actitud cuasirreligiosa igualmente estéril.

-- Defenderás la libertad individual como valor absoluto, sin referencia comunitaria ni dimensión social alguna.

-- En todas tus acciones humanas defenderás la prioridad de la Economía sobre la Ética y la Política.

-- Practicarás la religión del Mercado con todos sus rituales, sus sacramentos, sus libros sagrados, sus personas y vacas sagradas.

Después de esto se siente ganas de llorar. Por favor, digan si lo desean sus opiniones y las soluciones que estimen oportunas.

lunes, 9 de junio de 2014

COMENTARIOS A "ESCRITORAS HISPÁNICAS"




Hace unos días hablaba de la sorpresa que me produjo el libro "Escritoras hispánicas", en el que aparecen los nombres de 764 escritoras españolas.


No he terminado de leerlo, pero he ido encontrando algunos detalles interesantes. Por ejemplo:


Teresa de Cartagena, escritora del siglo XV, fue alumna de la Universidad de Salamanca.


Luisa de Medrano, del siglo XVI, aparece como profesora de la institución de enseñanza citada antes.


Ambos casos me parecen extraordinarios, porque ¿se imaginan ustedes que en aquellos siglos sucediese algo semejante en Europa?


Lo extraño es que en el siglo XIX el acceso a los estudios universitarios estaba vedado a las mujeres en España. Paradojas de nuestra Historia.


¿Qué les parece lo de Catalina de Erauso, una guipuzcoana que, siendo monja, escapó del convento y, tras varios avatares, sirvió en el Ejército español en América, donde alcanzó el empleo de alférez? Por cierto, el Papa la autorizó para que ella pudiese vestir ropa de hombre, curiosamente lo que costó la vida a Juana de Arco.


¿Y qué me dicen de los 400 millones de copias vendidas por Corín Tellado? El dato aparece recogido en el Libro Guinness de los Récords, y supongo que tal marca sólo habrá sido superada o igualada por "El Quijote", en los siglos posteriores a su publicación.



Seguiré leyendo el libro de Violeta Cárdaba. Seguro que voy a continuar encontrándome con personajes y anécdotas apasionantes.




sábado, 24 de mayo de 2014

DAMAS HISPANAS DE LA LITERATURA



Hoy he encontrado un interesante libro titulado "Escritoras hispanas", de la autora Violeta Cárdaba.

Hojeando el volumen yo esperaba encontrar referencias de autoras conocidas, pero me he llevado la sorpresa de ver que la escritora ha recopilado notas biográficas y bibliográficas de ¡setecientas sesenta y cuatro! españolas desde el siglo VII hasta el XX.

Ha debido de ser un arduo trabajo pero bien ha valido la pena. Me he quedado asombrado de ese número de escritoras nacidas en nuestro país, de las cuales no tenía noticia en su mayor parte, y supongo que tampoco en España.

Siempre he dicho que esta nuestra Piel de Toro es una caja de sorpresas. ¿Hay algún país en Europa que pueda mostrar esta pléyade de plumas literarias femeninas?

Lo único que echo de menos en el libro de V.C. es que no habla de autoras americanas. Sería un capítulo interesante.

sábado, 21 de septiembre de 2013

¿HISPANOAMÉRICA O LATINOAMÉRICA?



Durante mucho tiempo en España se utilizaba el término Hispanoamérica para referirnos a los países que fueron territorios del Reino español.

Comprendo que si hace mucho que dejaron de pertenecer a la Corona, tal apelativo no debe utilizarse. No decimos Angloamérica para hablar de USA o Canadá, por consiguiente lo de Hispanoamérica no tiene sentido.

En mi opinión, lo correcto sería Suramérica y no Latinoamérica, porque los latinos son los naturales del Lacio, región de la Roma antigua, y, que yo sepa, no fue desde allí desde donde se hizo el descubrimiento y la exploración de las tierras americanas.

Otra denominación sería América Meridional, y los matices de América Central y América Insular.

Quiero recalcar que la positiva influencia de los países sudamericanos sobre nuestra lengua castellana y nuestra literatura dio lugar a la aseveración de un escritor español, quien dijo:

"No sé si los países del otro lado del Atlántico son hispanoamericanos, pero España sí es hispanoamericana."

miércoles, 18 de septiembre de 2013

INTELIGENCIA Y BONDAD



Siempre me ha fascinado la inteligencia. Conocer las conquistas del cerebro humano es apasionante.

Supongo que hay estadísticas que digan el porcentaje de inteligentes entre la población. Otra faceta es la genialidad. Esto sí que es difícil de contabilizar. ¿Uno por cada millón de habitantes? ¿Cada diez millones? La respuesta puede ser más difícil, más aleatoria. Pero ahí están los hombres y mujeres geniales que han brillado en la historia de la Humanidad.

Lo contrario de todo esto es la estupidez. ¡Cielos! ¡Qué cantidad encontramos! En estos tiempos lo vemos especialmente entre los políticos, pero hay que echarse a temblar si a la idiotez se le añade la maldad, con lo que ya tenemos un cóctel infernal.

Parece ser que en ocasiones la estupidez es temporal, como en el caso de los enamorados, que mencionaba Ortega y Gasset. En cualquier caso, me remito a la divertida obra que escribió Jonathan Swift titulada "Hospital para imbéciles", mediante la cual se proponía una terapia para los de su época, y creo que también serviría para la nuestra.

Que conste que yo podría incluirme en tan benemérita institución por las necedades que haya cometido.

Bueno, ¿y qué tiene que ver con el título de este escrito? Es decir, con la bondad. Pues que la inteligencia, el talento y la genialidad son naturales, es decir, que inevitablemente surgen según un porcentaje que la naturaleza determina.

La bondad no es natural. En el reino animal, al que pertenecemos, la supervivencia es para los más listos y los más fuertes. Es un mundo cruel e implacable. La bondad no existe en este hábitat.

Entonces, ¿cómo es posible que veamos personas que con su buen quehacer transforman su entorno e influyen en el mundo?

Hay que matizar que si la bondad no es natural, tampoco es antinatural. Este último es autodestructivo; el otro es creativo y no combate a la naturaleza, sino que la supera.

Lo compararía con esas aves que vuelan tan alto y recorren miles de kilómetros, en contraste con los animales que caminan o reptan sobre la tierra.

domingo, 23 de junio de 2013

JOAQUÍN JOSÉ Y EL CORREDOR DE LA MUERTE


Joaquín José Martínez es un español que por el 1995 estaba en el corredor de los condenados a la pena capital, en Florida (USA).

Fue condenado tras un juicio en el que contó con la asistencia de un abogado de oficio. Esto significa que el defensor se limitará a cumplir con los requisitos mínimos que el decoro exige, pero es difícil que "eche toda al carne al asador", como se dice coloquialmente.

Durante cuatro años los padres de Joaquín movieron todos los resortes para evitar la ejecución de su hijo, para el cual hasta hubo quien propuso que pidiese clemencia al gobernador de la Florida, algo que el joven rechazó porque implicaba el reconocimiento de culpabilidad.

Joaquín afirmaba rotundamente su inocencia.

Todo tomó otro sesgo cuando se contrató otro abogado y se concedió la celebración de otro juicio.

Este nuevo letrado, prestigioso y eficaz, alcanzó para su defendido la plena absolución. Joaquín regresó a España para alegría de muchos compatriotas que habían seguido el caso.

Este breve relato lo he escrito a raíz del reportaje que hace unos días emitió RNE como conmemoración de ese suceso.

La locutora de Radio 5 habló de la civilizada y democrática actitud que en Estados Unidos se tiene en el sistema judicial que da a todos sus ciudadanos la oportunidad de salvar sus cabezas.

Lo que no explicó es que la intervención del excelente abogado contratado por los padres de Joaquín costó ¡100 millones de las antiguas pesetas!

Este dinero se obtuvo principalmente por la aportación de muchos españoles solidarios con el indefenso muchacho.

Hace años, cuando me enteré por los medios de comunicación de todo este asunto, sentí una terrible desazón. Joaquín José Martínez se libró de la muerte gracias a una enorme suma de dinero.

¡Carísimo precio por la justicia!