CUENTOS POR CALLEJAS

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martes, 6 de marzo de 2012

SOBRE LA TIMIDEZ, MÁS UN POCO DE DEPRESIÓN



Hace días escribí sobre la timidez, o, mejor dicho, sobre la que yo sufrí en un período de mi vida. Pero tengo que volver a hablar sobre ese asunto; sencillamente me lo han pedido.

Esto es como resucitar a mis viejos fantasmas, pero tal vez ayude a otros. Y el doctor Rojas Marcos diría que expresar viejos recuerdos desagradables es una terapia.

Bueno, está bien. Relataré un episodio que fue algo próximo a lo grotesco o absurdo.

Tenía que sufrir un examen para lograr cierto título importante para mi trabajo. Lo de sufrir un examen era literalmente cierto, porque la maldita prueba era oral y pública. O sea, un montón de gente me vería temblar, balbucear y hacer un papel espantoso.

¿Qué podía hacer? Recurrir al viejo recurso de los tímidos. Me harté de beber alcohol con la esperanza de ahogar mis terrores. No sé cómo a veces funciona nuestro organismo, mas después de la ingesta de mi ración de licor me vi con un estado casi eufórico, dispuesto a enfrentarme a aquel temible tribunal. Sucedió algo sorprendente. Al oír que me nombraban para subir al estrado, sentí como si se evaporara todo lo que había bebido. Mi cabeza se volvió fría, y el pánico volvió a invadirme.

Pasé el examen como a tropezones, pero logré el aprobado. ¿Y los efectos de la bebida? Habían desaparecido por arte de magia, pues nunca encontré una explicación.

Aquella rara experiencia me hizo pensar en los sorprendentes fenómenos que tienen lugar en las personas por obra, creo yo, de nuestro cerebro. La autoinmolación de esos monjes budistas que se queman impasibles; aquellos que ayunan de forma inconcebible; y tantas, tantas hazañas inalcanzables para la mayoría de los mortales.

Tuve que poner en funcionamiento toda mi voluntad para ir venciendo a aquel demonio de la timidez, el cual seguramente también provocaba una amarga depresión que me invalidaba para muchas cosas.

8 comentarios:

Jose Luis Forneo dijo...

Supongo que todo eso ya lo habras superado, y todos nos alegramos. Aunque en el fondo, todos somos un poco timidos, aunque algunos lo sepan fingir mejor y otros peor

Animo!
JL

Emilio Manuel dijo...

La timidez, miedo, vergüenza hacer el ridículo, es algo que se va reduciendo con el paso de los años, he sido un gran tímido, pero he hablado ante un público muy numeroso, he saludado a prohombres, o al menos ellos se lo creían; al final, aprendes que todos tenemos los mismo miedos y necesidades y que esa timidez se supera solo estando bien preparado si tienes que hablar ante un publico, sentirte en igualdad si tienes que saludar a alguien importante, "nadie es mas que nadie".

Saludos

enletrasarte(Omar) dijo...

el equilibrio es media copa de timidez y media copa de desfachatez,
para usar según la cosa
saludos

Milita dijo...

Hola, la timidez es natural, aveces nos encontramos con alguna persona nos ponemos con rubor en la cara es natural todos no somos iguales, yo cuando tuve mi trabajo como era cara al publico pues también me ponía colorada después con los años ya te haces. Besiños Milita.

midala dijo...

Si te sacaste esos dos lastres de encima...enhorabuenaaaa!!!Soy incapaaaaaazzz de comprender lo que quiere decir ser timido.Totalmente incapaz.No podría darte consejos porque soy una persona muy abierta,sin miedo al que diran y menos miedo a hacer el ridiculo.Me importa tres rábanos.Ojala lo tengas superado.Millllllllll besitosssssss

lidia-la escriba-www.deloquenosehabla.blogspot.com dijo...

cuando, será imvencible, nuestra timidez!!!PRECIOSO!
un abrazo
lidia-la escriba

blog actualizado

Doris Dolly dijo...

Fepete...."Sobre la timidez"
Interesante tu relato.
Asisto a taller de teatro, ( muchos lo hacen recomendado por mèdicos por la timidez ) lo hago por vocaciòn.
Durante el año preparamos escenas para el fin de año.
Este fin de año que ha pasado el director me ha dejado actuar sola...me he preparado un monòlogo..he estado segura de actuar...en los ensayos me traicionaban los nervios..en algunos pasos del monòlogo tomaba el T.E. para hablar...era espantoso como me temblaba la mano...he ido a un mèdico le he dicho que me hiciera un estudio del mal de Parkinson...se ma ha enojado jaajaj no quizo hacerme un estudio...me ha recetado una pastilla para los nervios la he tomado dos horas antes de actuar y salì tranquila a escena recibiendo muchìsimos aplausos.
Recibe un saludo desde Argentina

un beso

FEPETE dijo...

Muchísimas gracias a todos. Vuestros comentarios son mejores que mis propios posts.
Os voy a dejar con una entrada en sintonía con las dos anteriores. Un abrazo de Federico.