CUENTOS POR CALLEJAS

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miércoles, 17 de febrero de 2016

SE BUSCA PRESIDENTE



Es la primera vez en nuestra vida que los españoles nos vemos sin mandamás en el nuevo gobierno elegido el 20 de diciembre de 2015.

Hay gente preocupada, como si nos hubiésemos quedado huérfanos y ahora no tuviésemos una mano donde agarrarnos para poder caminar.

Contemplo con una sonrisa tantos debates, suposiciones, cálculos y profecías sobre quién pudiese ocupar el sillón presidencial. La cosa casi resulta cómica; hasta hay gente que siente nostalgia por la Dictadura, porque entonces siempre mandaba el mismo... hasta que se murió.

Recuerdo que cuando en Madrid estaba estudiando el bachillerato, hace muchos años, mi padre me comentaba, mostrándome el diario ABC, que en Italia no habían podido ponerse de acuerdo para elegir presidente. Habían pasado meses y así estaban. Podría parecer que ese país se encontraba desorganizado, sumido en un caos. Pero no. Italia seguía funcionando y prosperando. Parecía como un milagro, mas era el resultado de una larga historia en la que unos reinos y estados habían funcionado en la Península Itálica, cada uno por su cuenta y se las habían arreglado sin un poder central. De modo que presidente más o menos no paralizaba el país.

Aquí en España es otra cosa, pero al fin y al cabo tenemos solución. Verán, en el Código Canónico se contempla, o se contemplaba, que no sé si actualmente tiene vigencia, que en caso de no lograr un Papa entre el Colegio Cardenalicio era elegible cualquier cristiano de conducta intachable, aunque no estuviese ordenado en ninguno de los niveles eclesiásticos.

Pues bien, yo digo que acá se podría elegir como presidente a cualquier ciudadano, con tal de que fuese buena persona. ¿A Perico de los Palotes? Pues sí, porque no hace falta mucha sabiduría, créanme.

Bastaría que no fuese un analfabeto. Una vez nombrado se sentaría frente a la mesa de su despacho y daría el visto bueno a las instrucciones recibidas de la Unión Europea en lo relativo a economía, asuntos sociales, etc., etc.

En cuanto a relaciones exteriores se obedecería lo que dijese USA a través de la OTAN, que para eso somos satélites.

¿Ven qué fácil? Pues ya está.